Maitri
May
Como cada verano, ella y su hermana se fueron a un campamento de verano para niñas de la iglesia y sus dos hermanos mayores al campamento para niños y después sus padres
se fueron de vacaciones a Madrid en agosto. Se llevaron a los hermanos pequeños y a Joaquín, porque la madre se sentía mejor cuando él estaba cerca de ella. Lourdes,  aunque era
la favorita de su padre no fue con ellos porque, sin decir el verdadero motivo, ella prefería quedarse en casa para poder disfrutar de la compañía de Ricardo.

Durante dos semanas Lourdes, Miguel y Marta se quedaron solos en casa.

Lourdes y Miguel pasaron los días bebiendo, fumando porros y haciendo fiesta todos los días con los amigos que venían a la casa. Marta no se unía a ellos porque ella ya dejó de
fumar y beber alcohol y prefería pasar el tiempo con Prin o ir a la pradera para estar sola y en paz, escuchando nada.

En la estantería de su padre había un libro muy antiguo que perteneció a una anciana tía que falleció un año antes, un libro sobre brujería, y Miguel tuvo una tarde una gran idea.

Todos estuvieron de acuerdo y se emocionaron por hacer algo diferente.
Pusieron un disco de vinilo, uno de esos viejos discos LP negros, con una rpm más baja para que sonara como una voz fantasmal que salía de ultratumba, sólo para crear atmósfera.

Apagaron las luces y encendieron una vela en medio de una pequeña mesa redonda donde pusieron también una copa vacía. En el borde de la copa pusieron una hoja delgada de
metal de diez centímetros de largo y tres centímetros de ancho, con una pequeña bola mullida por un extremo que estaba dentro del libro para ser utilizado en las brujerías y tenía que
mantenerse en equilibrio sobre el borde de la copa.

Todos se sentaron alrededor de la mesa con Miguel en medio del sofá, ya que él iba a leer los hechizos y maleficios. A su derecha estaban Lourdes y Ricardo sentados uno al lado del
otro en el mismo sillón y detrás de ellos estaba la puerta de entrada. Delante de Miguel estaba Francisco, a su izquierda estaban otros dos amigos que Marta no conocía y ella estaba
en calidad de observadora, sentada junto a la puerta de cristal que llevaba al patio trasero, en el lado opuesto de donde estaban sentados Lourdes y Ricardo.

Todos estaban callados escuchando los maleficios que Miguel comenzó a leer con una voz lenta y misteriosa.
- A todos nuestros compañeros brujas, magos y hechiceros, os suplicamos a todos que por favor, nos concedáis nuestros deseos de tener las mayores riquezas y poderes para
controlar a las personas. Y para conseguir esos favores y dones de vosotros, prometemos que vamos a llevar a un niño de cuatro años a un cruce de caminos, le cortaremos la
garganta y derramaremos la sangre por encima de un cuervo al que previamente... –

- ¡Para, para! - gritó Marta - la verdad es que no me gusta eso. Ya es suficientemente malo jugar con brujerías, pero hablar de matar a alguien eso es demasiado. No quiero ni siquiera
oírlo porque creo que eso es demasiado peligroso, no continúes  - ella se sentía terriblemente incómoda con esa oración.
- Eso es cierto Miguel, yo tampoco me siento bien con ese rezo, es mejor si paramos - estuvo de acuerdo Lourdes.

Los chicos se miraron unos a otros y terminaron por aceptar la decisión de las chicas.
- Vale - dijo Miguel cerrando el libro de golpe.

En ese mismo momento, Ricardo y Lourdes se miraron el uno al otro de repente en un movimiento rápido, con las caras aterrorizadas.
- ¿Has oído eso? - preguntó Ricardo casi gritando.
- Oh, Dios, sí, ¿tú también? - contestó Lourdes alterada.

Ambos se levantaron rápidamente gritando, corrieron a encender las luces y estaban muy nerviosos.
- ¿Qué pasa, tíos? - preguntaron los demás.
Ricardo se fue a la dirección opuesta de donde estaban sentados, a donde estaba Marta.
- Oí una respiración, una inhalación profunda, ¡como si alguien hubiera muerto! Sonó muy fuerte y entre Lourdes y yo - estaba muy nervioso y aterrorizado, como si hubiera oído al
mismo diablo.
- ¡Sí, es cierto, fue horrible! - dijo Lourdes, abrazando a Ricardo temblando de miedo.

Alguien corrió a parar el disco de vinilo. Todos estaban asustados y hablando de suposiciones de lo que podría haber sido pero Marta no estaba impresionada y pensó que era sólo un
grupo de gallinas asustadas y decidió gastarles una broma  para divertirse. Y como no tenía miedo se sentó en el sillón donde Lourdes y Ricardo oyeron el sonido como del diablo.
Capítulo Trece
Bruja
Ella sabía que cuando alguien mira el fuego de una vela sin pestañear, después de algunos segundos los ojos comienzan llorar y decidió jugar como si estuviera hipnotizada, como si alguien la hubiera poseído. Y mientras todo el mundo
estaba gritando alrededor ella se mantuvo en silencio, esperando a que alguien notase que ella estaba "hipnotizada".

Francisco se dio cuenta,
- ¡Osti, quillos, mirad, Marta... está poseída! - gritó.

De repente, de la nada, sin intención y sin pensamiento ninguno por su parte, ella empezó a llorar completamente fuera de control, como si estuviera loca.

Todo el mundo se paralizó y tuvieron aún más miedo.
- ¿Está poseída? - preguntó uno de los adolescentes.

En el momento que hizo esa pregunta, de repente ella dejó de llorar también sin su intención, y se echó a reír en voz alta e histérica, como una bruja de verdad, no era ella.
Todos los chicos se abrazaron unos a otros llenos de miedo pero Lourdes parecía ser la única que tenía el valor suficiente para enfrentarse a la bruja.

Lourdes, que tenía las uñas largas, pinchó duramente el lóbulo de la oreja de Marta y ella dejó de reír y se quedó callada y seria, mirando fijamente a su hermana.
- ¡Dios, está sangrando... y todavía no reacciona! - dijo Lourdes, que empezó a creer que estaba ocurriendo algo fuera de lo normal.
Marta vio la cara que Lourdes ponía al hacer ese gran esfuerzo en la perforación y oyó lo que dijo porque era consciente de todo lo que ocurría alrededor, ya que había recuperado la consciencia en la cabeza, pero no en su cuerpo porque no
sentía nada.

Ricardo la tiró al sillón mientras sostenía en la otra mano una pequeña estatua de San Martín que él cogió del altar católico de la madre.
- ¡Vade retro, Satanás! - gritó mientras trataba de poner la pequeña estatua sobre la frente de Marta y que ella evitó con un brazo.
Los otros chicos se pusieron a buscar cualquier objeto religioso por todas partes para exorcizarla y echar a los demonios de su interior.

Marta vio todo, era consciente de ello, pero sintió el profundo miedo que tenían de ella y estaba realmente disfrutándolo.
- "Yo no sé lo que me está pasando, pero me encanta que tengan miedo de mí. No sé si hay algún ser dentro de mí o no, pero voy a dejar que sea así y disfrutar de este momento " - pensó para sí misma.

En ese momento se sentía como si la casa estuviera llena de gallinas asustadas con un zorro en su interior. Los chicos comenzaron a buscar la manera de salir de la casa y ella los siguió como si realmente estuviera hipnotizada, no
caminando de forma normal.

Lourdes la detuvo y la obligó a tomar una aspirina como si eso la ayudara a deshacerse de los demonios, porque debía tener una fuerte creencia en el poder de ese medicamento.
Marta metió la aspirina dentro de su boca pero cuando Lourdes le dio un vaso de agua, se sacó la aspirina de la boca, la metió dentro del vaso y puso el vaso encima de la mesa que había a su lado. No lo tiró porque todavía pensó que
cuando "lo que fuera" se haya ido, ella tendría que limpiarlo y no quería crearse más trabajo para ella misma.

El hermano mayor de uno de los chicos vino a recogerlo y tocó el timbre de fuera y todos los demás salieron gritando que había un demonio en la casa. Ricardo y Lourdes también salieron y ella les siguió pero Lourdes la detuvo poniendo
la mano sobre su pecho.
- No, tú no sales, te quedas aquí - dijo deteniéndola.
Marta sintió que en ese momento Lourdes no tenía poder sobre ella y dio un paso hacia adelante. Lourdes la detuvo de nuevo y le dio una bofetada en la cara.
Vio la mano de Lourdes yendo en su dirección y cruzando su cara, pero no sintió nada ni su cara hizo ningún movimiento, como si fuera una piedra.

Marta pensó,
- " Oh, ¿sí?, ¿me das un tortazo? entonces tú también tienes uno" - y Marta movió la mano sin ningún esfuerzo, sin sentir su mano en movimiento ni sentir el contacto de su mano tocando la cara de su hermana, pero Lourdes se fue volando
hacia los brazos de Ricardo, quien la atrapó justo antes de que tocara el suelo.
Lourdes se tocó su propia cara sin poder creer que su hermana tenía las agallas para abofetearla.

Continuó su camino en el jardín hacia afuera.
Ricardo la siguió y trató de detenerla, pero Marta lo agarró del brazo y lo empujó sin ningún esfuerzo sin siquiera sentir ese contacto.

Pero en ese momento oyó ladrar a Prin. Le miró y vio que él no ladraba a nadie sino solamente a ella y estaba asustado con el pelo del lomo erizado, la cola entre las piernas, ladrando furiosamente mostrando sus colmillos afilados
mientras caminaba hacia atrás y con miedo de mirarla, ya que sus ojos miraban de lado a lado.

- "Oh, oh... esto no es normal, aquí hay algo raro. Prin jamás me ladraría y nunca tendría miedo de mí, pero está muy asustado. Los animales son muy sensibles y pueden sentir cosas que los humanos no podemos. Si él siente que hay
algo extraño, será mejor que le crea " - pensaba ella mientras intentaba acercarse a Prin, pero cuanto más se acercaba, más miedo y más hacia atrás caminaba el perro.

- "Vale, creo que estoy en posesión de mis facultades porque puedo pensar, escuchar y ver, pero lo que Prin está haciendo me está mostrando que algo no está bien. Tal vez una entidad está dentro de mí haciéndome creer ahora que estoy
bajo el control de mí misma, pero en el momento en que salga a la calle, la entidad se podría hacer cargo de mí y quién sabe lo que podría terminar haciendo. Así es que mejor me quedo aquí y no me arriesgaré a salir" – pensó y miró a su
hermana, que no tenía más coraje para hacer frente a su malvada bruja hermana.

- Esta noche las dos vamos a dormir juntas en la cama de nuestros padres y vas a leer la Biblia - dijo finalmente Marta por primera vez con una voz profunda grave.
- Vale - dijo Lourdes, quien ya aceptó que esa podría no ser su hermana, sino un ser que la había poseído.

Todos los chicos abandonaron el lugar con alivio de haber sobrevivido. Miguel, cobarde como siempre lo fue, se metió dentro de su habitación en cuestión de segundos para bloquear las puertas y ventanas con camas y armarios, dejando
a su hermana Lourdes sola ante "el peligroso" ser.

Marta y Lourdes se metieron dentro de la cama y Lourdes tomó la Biblia.
- ¿Quieres decir que tengo que leer este libro? - preguntó Lourdes con miedo y dispuesta a obedecer cualquier cosa que su hermana dijera en ese momento.
Ella asintió con la cabeza y se acostó, mientras que Lourdes se sentó en la cama y comenzó a leer la Biblia.
Marta dormía pero en el momento en que no oía a su hermana porque se quedaba dormida,  le golpeaba en la pierna para que Lourdes siguiera leyendo.
Lourdes no durmió esa noche porque estuvo leyendo la Biblia.
A la mañana siguiente se despertó como cualquier otro día normal. Nada era diferente y su hermana, por fin, pudo dormir.

Salió para ver cómo reaccionaba Prin, pero él estaba feliz de verla como todos los días y no reaccionó de manera diferente, como si nada hubiera pasado. Muy pronto todos los chicos de la noche anterior vinieron y se acercaron a ella con
cautela, con algunos amuletos religiosos.

- ¿Estás bien ahora? ¿has vuelto a la normalidad? - preguntó Ricardo.
Marta miró y sonrió pensando que tal vez a partir de ahora la respetarían más. Y así fue. Ella se ganó el apodo de "la bruja" y como tal se la conoció desde ese momento.

A medida que el día transcurría más adolescentes del grupo fueron llegando a la casa porque todos se enteraron de lo de la bruja y querían verla. Ella se cansó y salió de la casa para tener un poco de paz, yéndose a la pradera para
disfrutar del viento en su cara.

- Hola bruja – oyó, y se sentó rápidamente, molesta de escuchar eso en la pradera, ya que era su lugar de paz.
- Ah, eres tú Mateo. Oh, Dios, ¿no me digas que ya has oído la historia? –

- Por supuesto, creo que ya todo el mundo la ha oído - dijo riendo.
- ¡Fue muy divertido! - dijo ella riéndose también – pero también algo fue muy extraño - dijo cambiando su voz poniéndose seria.

- ¿Qué fue tan divertido y qué fue tan extraño? -
- Fue divertido que todos ellos tuvieron miedo de mí y creo que a partir de ahora ya no me van a tomar tan a la ligera y me respetarán más, ya que pueden temer que el "demonio" dentro de mí, pueda salir de nuevo - dijo riendo, pensando
que sería estúpido pensar tal cosa pero esos adolescentes no eran especialmente inteligentes - Y era extraño porque podía pensar por mí misma, podía oír, podía ver, podía moverme a mi propia voluntad... yo diría, que tenía casi todos los
sentidos, excepto el del tacto, porque no tenía sensaciones físicas -
- Pero también lloraste y te reíste de repente, y esa no fue tu voluntad ¿verdad?  - corrigió Mateo.
- Sí, exactamente. Eso pasó muy al principio y me tomó completamente por sorpresa, pero una vez que dejé de reír como una bruja pude controlar todos mis movimientos y pensamientos –

- Para ser honesto, si estás planeando preguntarme qué pienso que fue eso, no tengo ni idea. Porque yo podría decir que el poder de tu mente se hizo cargo y te hizo poderosa porque nuestra mente es capaz de hacer cosas increíbles para
nuestro nivel consciente. Podríamos levantar mucho peso si fuese necesario, como podríamos correr a una velocidad increíble también. Porque todo lo que nos propongamos, lo creamos, lo hacemos, y ese es el punto que hablábamos
acerca de tener deseos porque si deseas algo, lo que es lo mismo que decir que si tu mente piensa en algo, lo crea, porque nuestras mentes son potentes imanes que atraen lo que pensamos y crea cualquier cosa que queramos… Por
supuesto, con límites - continuó después de una breve pausa - Pero no hablemos de eso ahora, ahora lo que quiero indicar, es que quizás mirando a la luz de las velas, te hipnotizaste tú sola y te creaste otra realidad, llegando hasta el
punto de tener... digamos... "poderes" - Mateo miró a Marta a la espera de alguna respuesta, pero no hubo ninguna - En algún lugar de tu nivel subconsciente quieres algo, quieres que los demás tengan miedo de ti, que te respeten.  Por
otro lado, no quieres tener ninguna sensación física para poder soportar cualquier golpe y ser lo suficientemente fuerte como para golpear a otros sin sentirlo, y así no sentirte culpable de haberlo hecho tú misma - continuó Mateo.

- JeJe... - rio ella - de hecho, suena bien -
- PERO... - dijo Mateo - ¿qué pasa con Prin? Ese es el punto que no está de acuerdo con esta teoría -
- Huy... eso es cierto... ¿Entonces? ¿Qué fue eso? - preguntó Marta.
- Ni idea - dijo Mateo, y se mantuvo en silencio, pensando.

- No pasa nada si no tienes ni idea, pero dame una de tus teorías. Quién sabe, a lo mejor suena bien y lo acepto - dijo ella.
- Una teoría... humm... vale, vamos a ver qué tal sirve esta- dijo Mateo riendo y sentándose - vamos a volver a la teoría de las vidas pasadas –

- Oh, oh - dijo ella arrodillándose.
- Hasta ahora hemos dicho que podrías haber sido una monja o alguien espiritual, y tal vez incluso un ermitaño. También, que podrías haber sido un insurgente porque no aceptas órdenes -
Ella se echó a reír - pero eso es normal ¿a quién le gusta recibir órdenes?-

- Sigo. Pero tú no eras tan buena persona en todas tus vidas - dijo Mateo riendo - La Tierra existe desde hace millones de años y hemos tenido la oportunidad de haber sido miles de tipos de seres y de humanos. Algunas veces habrás
sido una persona con moral y espiritual, pero otras veces no -
- Vale, vale, dame tu teoría por favor, y qué tipo de relación tiene con lo que me pasó anoche - dijo Marta.

- Tal vez... que fuiste una bruja también -
- ¿Quéee? ¿Yo? ¿Una bruja? - dijo un poco perturbada.
- Las brujas también son personas espirituales y no todas las brujas eran malas, como quieren ponerlas. Muchas de ellas ayudaban a otras personas. No todas, pero muchas -
- Eeehhh - dudaba Marta.
- Oh, vamos, de todas maneras, es completamente imposible que hayas sido una buena persona en todas tus vidas. Tú has sido también una mala persona, una muy mala persona, una persona demoníaca… -

- Vale, vale, lo entiendo y por supuesto, lo acepto. Sigue – dijo ella cortándole.
- En cualquier caso esto es sólo una teoría. Es cierto que no hiciste daño a nadie anoche y que estabas básicamente en control porque quisiste que tu hermana leyera la Biblia para ti. Si realmente hubieras tenido un demonio dentro, no
creo que él quisiera eso –

- Sí... ¿y Prin? -
- Tal vez él sintió que eras diferente porque te habías hipnotizado a ti misma queriendo creer que eras alguien diferente, más fuerte. Prin ama a la pequeña Marta, no a una mujer poderosa - dijo Mateo - ¿Qué tal esa teoría?-

- Creo que la voy a aceptar, básicamente porque no tengo ninguna otra. Y te pediré en otro momento que me expliques un poco más sobre el poder de la mente. Porque si acepto esta teoría, tengo que aceptar que la mente tiene poder, y tal
como lo sentí anoche podría tener un poder ilimitado. Puedo decir que fui estúpida por no dejar meterme más profundamente en ese poder, pero ha sido una experiencia muy interesante, he aprendido más sobre mí misma - dijo ella.

- Vale, pero veo también que hay un potencial en ti - dijo Mateo.
- ¿Qué tipo de potencial? –

- Que pareces una buena persona pero que hay que tener cuidado con lo que está dentro de ti -
- ¿Qué? ¿Quieres decir que en realidad soy peligrosa? - dijo con un poco de miedo de sí misma.
- No, no es que seas peligrosa, pero hasta ahora la parte de "niña buena" ha estado dominando, pero que poco a poco… lentamente... la parte "bruja" se puede hacer cargo cuando reciba una dosis excesiva de abusos y creo que... y esto
es sólo mi teoría, que puedes ser una persona que lanza maleficios si alguien te hace algo que no te gusta. O que podrías ser capaz de "hipnotizarte" a ti misma de nuevo y entrar en trance –
- Perdona, perdona, creo que empiezo a perderme otra vez. ¿Qué es trance? - preguntó.
- No voy a profundizar en este punto ahora, pero de lo que te conozco creo que tienes tendencia, no sólo para hacer el bien y ayudar a muchas personas, sino también para hacer mal cuando no quieras que sucedan ciertas cosas y para ello
es posible que... me callo ahora. Sabes que cada vez que te he dicho que algo iba a suceder, ha sucedido. Pero esta vez lo sabrás por experiencia propia -
- ¿Crees que eso es justo? – dijo molesta levantándose - es como si pones un trozo de pastel en mis labios y ¡cuando lo voy a morder lo quitas! ¿Por qué haces eso? por favor, dime claro. Porque se dice que Dios está dentro de nosotros y
si jugamos con la teoría de que un diablo podría haber estado dentro de mí anoche, ¿cómo podrían ambos estar en el mismo lugar al mismo tiempo? -

- Porque ambos son las dos caras de la misma moneda. Dios es tu mente como también lo es el diablo. Depende de lo que pienses, en cuáles son tus sentimientos, que entonces podríamos decir quién está dominando en ese momento,
pero ambos son los mismos aspectos de ti misma. Incluso me atrevería a decir que no es posible que un demonio te posea, y en el caso de anoche eso fue un ligero lado oscuro de ti misma lo que se presentó. No se puede entender una
cosa al menos que se comprenda su opuesto. La luz existe porque la oscuridad existe también. Si siempre hubiera luz, no existiría la oscuridad ni el concepto de la luz - dijo Mateo poniéndose de pie - Todo es mente, todo es pensamiento...
- dijo marchándose -  Sobre este punto, voy a dejar que tengas la experiencia por ti misma. Nos vemos otro día –

- Espera… ¡Mateo! –

Pero él ya se había ido. Marta se quedó en el prado un rato más y decidió no pensar más. Se sentó debajo de un árbol apoyando su espalda en el tronco y cerró los ojos para dejar de lado sus pensamientos y sentir la naturaleza.
Incondicional